 |
Sequel, de Steinberg
El primer paso para hacer música con tu computadora
Por Fabio D. García
|
fabiodg@arnet.com.ar
Las
compañías anuncian sus productos poniendo diferentes comentarios
atractivos, pero en definitiva son los usuarios quienes determinan el
éxito o fracaso de un producto. En la actualidad encontramos muchos
productos anunciados con frases como “interfaz amigable”; “fáciles de
operar”; “manejo intuitivo”; y declaraciones similares. Todas pueden
ser ciertas, pero no hay que olvidar que todo depende del usuario final
que trabajará con esos programas.
Una interfaz puede resultar
sumamente sencilla de manejar para una persona con 2 años de
experiencia en cierto software, pero la misma interfaz gráfica puede
resultar incomprensible para la persona que recién se inicia en el
apasionante mundo de la grabación casera.
Sequel fue diseñado exclusivamente para esas personas que comienzan a trabajar
con una computadora u ordenador, y que quieren hacer música sin mayores
inconvenientes que encender el equipo y presionar REC en la pantalla.
En ese contexto debemos recibir a esta excelente nueva aplicación. No
debemos formular las tradicionales comparaciones con Cubase o Nuendo.
No, no y no. Estamos tratando con herramientas diferentes. Un martillo
de carpintero no se utiliza de la misma manera que un martillo de
herrero. Ambos se usan para el mismo fin – martillar – pero el contexto
de aplicación es totalmente diferente. Lo mismo sucede aquí.
Con total seguridad, los usuarios agradecerán la aparición de Sequel.
En este primer artículo comentaré mi impresión inicial al utilizar el
programa, mencionado sus características y destinatarios. Luego de su
lectura el nuevo usuario tendrá una visión más amplia acerca de lo que
ofrece el programa, para saber si en realidad, es lo que está buscando.
Objetivo
El programa ha sido concebido con la idea que pueda ser utilizado tanto
dentro del estudio en la hora de la creación, como sobre el escenario,
en el momento de realizar una presentación en directo. Las diferentes
modalidades de trabajo lo hacen adecuado para cumplir a la perfección
con las dos facetas del trabajo.
Sequel no necesita – y no acepta – ayuda del exterior. Esto quiere decir que
los usuarios del programa no necesitarán nada más para trabajar. Al
abrir la “tapa” de Sequel encontramos instrumentos, loops, efectos, y todos los recursos necesarios para trabajar con comodidad.
El usuario promedio de otro programa, por ejemplo Cubase, buscaría,
naturalmente, la manera de insertar un plug-in como Guitar Rig, pero no
podría hacerlo. Sequel no acepta más efectos que los que posee. ¿Una debilidad? No. Recordemos
la idea original para el diseño del programa: es una aplicación para
usuarios que dan sus primeros pasos en la producción de música
utilizando computadoras u ordenadores.
Todo ha sido concebido para
que el músico tome su instrumento – si es necesario – su
laptop/notebook/portátil, un par de audífonos, y comience a crear o
interpretar en directo.
Primer contacto
La impresión obtenida al iniciar el programa es sumamente gratificante.
Una única pantalla que modifica la apariencia, solamente, de su parte
inferior de acuerdo al botón presionado; el tamaño generoso de las
pistas; los botones bien visibles; la correcta distribución del
espacio; la ausencia de palabras y la presencia de representaciones
gráficas – no vemos el tradicional menú – facilitan el acercamiento del
nuevo usuario – por lo general, temeroso de tocar cualquier elemento –
hacia su nuevo instrumento. La pantalla de Sequel es una clara invitación a empezar a hacer música.
Después de divertirme utilizando el programa, tuve la sensación de que Sequel tiene por objetivo hacer pasar el usuario un excelente momento,
obligándolo a volver continuamente para continuar con la diversión.
El usuario – es decir, cualquier persona, aunque no conozca ni el
nombre de una nota musical – puede crear una canción, con calidad
profesional, sin grabar absolutamente una nota.
La modalidad de arrastrar y soltar loops o bucles de audio, y las
funciones automáticas del programa que compatibilizan tempos y
tonalidades, hacen que la producción musical con Sequel sea una tarea que puede ser desarrollada hasta por niños.
No hay que preocuparse por adaptar el tempo o tonalidad de un loop. Al
arrastrar el primer loop o bucle dentro del proyecto, Sequel asignará al mismo, el valor de tempo grabado en el loop. Si
posteriormente se agregan otros loops, el tempo de cada uno se adaptará
automáticamente.
También, podemos arrastrar un loop y colocar un nuevo tempo para el proyecto; Sequel se encargará de las tareas de adaptación.
Lo mismo sucede con la tonalidad de loops armónicos o melódicos. El
proyecto posee un identificador que muestra la tonalidad central del
proceso. Si arrastramos un archivo grabado en otra tonalidad, el
programa también se encarga de cambiarla para compatibilizar las líneas.
Obviamente podemos grabar, editar y mezclar nuestras propias pistas con
la misma sencillez de operación, pero la enorme biblioteca de archivos
incluida, ofrece material para satisfacer a cualquier persona, y
resulta una verdadera tentación.
Edición y mezcla sencillas
Las tareas de edición se realizan también desde la misma ventana
principal. En ese aspecto, y buscando que el usuario no tenga la
necesidad de cambiar continuamente de herramientas, el puntero modifica
su apariencia para mostrar que está en condiciones de realizar
diferentes tareas de acuerdo a la posición del archivo de audio – o
eventos MIDI – en donde se encuentra el mouse.
Sequel dispone de un mezclador que simplifica los procesos. Desde la vista Mezclador se ajustan los niveles y panorama de cada pista.
Para tratar con ecualización o efectos a cualquiera de las pistas, debemos pasar a la vista Inspector de pistas, cuyo icono de acceso se encuentra justo debajo del utilizado para la vista Mezclador.
Dentro de Inspector de pistas, cada uno mostrará diferentes etiquetas
de acuerdo al tipo de pista – de audio o MIDI. Las etiquetas
identifican a las secciones de los instrumentos, ecualizadores, efectos
de pista, efectos globales y efectos de salida. Dentro de cada sección
se realizan los cambios necesarios para procesar el sonido de la pista.
Por ejemplo, si se está trabajando sobre una pista de instrumento con un sonido de bajo, la etiqueta Instrumento,
permitirá modificar las características del sonido, ajustando los
parámetros de filtros y curvas de volumen, entre otros elementos. Las
asignaciones de cada sección se actualizan a medida que se cambia de
pista.

Después de unos minutos
Luego de unos minutos, el nuevo usuario estará en condiciones de ir más allá con su producción.
Pensando en el momento de las presentaciones en directo, y también para experimentar durante la etapa de composición, Sequel posee un modo llamado Live Pads. Bajo esta modalidad, el programa presenta una serie de pads controlables desde el teclado del ordenador o computadora.
El usuario creará partes de sus canciones, por ejemplo para las
estrofas, coro, puente, o lo que considere necesario. Cada parte se
identifica con una letra (de la A hasta la Z), que se asocia con el
teclado de la computadora. Como ya habrán imaginado, al presionar la
tecla asociada, Sequel lanza la sección correspondiente.
El programa ofrece diferentes opciones que ajustan el momento del
disparo o inicio de la sección siguiente; es decir, es posible indicar
si la reproducción comenzará inmediatamente al presionar la tecla, o si
se iniciará al comenzar el siguiente pulso, compás, etc. Hay opciones
para cubrir cualquier necesidad.

Menciones finales y requerimientos
La primera muy buena noticia es que Steinberg ha respondido a los usuarios de habla hispana, creando una versión de Sequel en español, con manual incluido, impreso en nuestro idioma. Felicitaciones a Steinberg por esta muy estimada atención.
Y hablando del manual del usuario, diré que la facilidad de operación
del programa demandó apenas algo más de 100 páginas, con el índice
incluido, para explicar las diferentes fases de operación.
Utilizar el programa equivale a divertirse durante la creación de
música. El usuario no tendrá que saber qué es un plug-in de instrumento
virtual. Si necesita una pista para ejecutar un piano eléctrico,
simplemente agrega una nueva pista de instrumento y elige, por ejemplo, Keyboards,
y luego el tipo de piano eléctrico. No necesita saber con qué plug-in
debe trabajar; sólo tiene que indicar qué tipo de sonido necesita.
Gracias a Media Bay,
la ubicación de cualquier recurso para la producción también es tarea
de niños. Con sólo ingresar a la vista, e ingresar el tipo de sonido o
instrumento buscado, Sequel pondrá en pantalla todo el
contenido de audio y MIDI que tiene para ofrecer. Sólo es cuestión de
escuchar y arrastrar. El programa se encarga de adaptar tempo y
tonalidad.
Sequel le permite al
usuario exportar su canción para grabarla directamente en un CD, o
también enviarla a iTunes a fin de transportarla en un iPod.
Si
bien el público destinatario es, como mencioné antes, aquel que no
tiene experiencia en la producción musical en computadoras, usuarios
avanzados también encontrarán en Sequel motivos para utilizarlo. Por ejemplo, durante la etapa de composición
resultan más que adecuada su enorme biblioteca de sonidos que
automáticamente se adaptan a las necesidades de un proyecto. Por otra
parte, no hay que olvidar el modo Live Pads para presentaciones en vivo.
Steinberg consigue, una vez más, anotar otro punto con esta nueva herramienta de producción musical.
Sequel corre tanto en PC como en Mac. Los requisitos mínimos para utilizarlo son:
PC: procesador de 2GHz; 1GB de RAM; 6GB de espacio en disco duro; Windows XP; Vista.
Mac: procesador G5 de 1.8GHz o Core Solo de 1.5GHz; 1GB de RAM; 6GB de
espacio en disco duro; Mac OS X 10.4
Estos requerimientos han sido establecidos tomando como referencia un
proyecto con 12 pistas que incluyen pistas de instrumentos, con efectos
insertados. Por lo tanto, el programa también puede correr en equipos
con menor cantidad de recursos disponibles, pero ejecutando proyectos
más sencillos.
Más información
www.steinberg.net
|